Estamos buscando fuego
Un fuego que permite prender una mecha que espera
El hombre que sobre ella tira, espera ciego un calor que le devuelva la vida.
Pero la mujer que debía prender la mecha no vino hoy ¿qué hacemos?
Era tan importante que el fuego llegase a ese viejo. Un dolor que le hiciera soltar la cuerda.
Pero sobre la cuerda se balancean bufones, críticos burlones que sobre la nada proponen.
Y bajo ella unos deformes cubiertos de ansiedad se agarran, rompen las membranas y solo jalan.
En los extremos las horas esperan, una mujer muy bella no decidió aparecer
Y un hombre con fuerzas de redentor, muy viejo se rinde ante el sillón
El fuego nunca apareció y sobre algún incendio nunca se creó.
Esculturas de mil formar, pinturas que cogen altura y envergadura
Es aquí que se rinden todos ante la más intima picadura
La cuerda no das mas, sus huesos no soportan ya
Pero qué más da, somos títeres en una función extra oficial
Y ya quisiera yo poder amar, poder encantar a alguien que por mis ojos deja rozar su piel.
El papeleo del jalar y la servidumbre del montar. Permítanme aferrarme a otra gravedad
Ven, suelta ya esa cuerda, que la humanidad suelte rienda y que el chapoteo moje más.
La humanidad me aleja del poder, de las garras para poder cortar la hiel.
Pero jala, ordena la manzana en el trono aquel. Una orden que no quiere obedecer.
Picardía mental, es la obligación de poder aislar a un calmado
Quisiera que mi enemigo fuese un letargo cansado, una muerte inerte
¿Pero vos? No estaba planeada tu creación, en el guion no salís vos ni por equivocación.
Pero aquí te escribo en este jabón, para que borres heridas secas y que a tu alma la seque el sol
En el guion no estabas escrita vos, pero me he dado el lujo de cortar la cuerda y dejar caer tanta histeria.
Ahora es el turno de tu actuación, ven jala que juntos sostendremos un nirvana.
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